Sin Ansiedad

¿Te sientes culpable?


08-06-15-26¿Te sientes culpable? La culpa y la vergüenza.

Cuando se sufre ansiedad tiendes a justificar las cosas que te pasan y a las personas que forman parte de tu vida a través de juicios muy rígidos basados en la polaridad bueno/malo.

Esto facilita en principio la tarea de ordenar el mundo pero no es más que un mal atajo inconsciente para no tomar la responsabilidad de analizar la realidad y confrontarse de forma directa con los hechos. Además éste es un camino conocido, dentro de tu zona de confort ,que expresa tu resistencia a aprender una forma de aliviar el dolor del conflicto sin que atraviese la barrera de tus miedos.

De esta manera abocamos la culpa en los demás, la culpa es de éste o aquel…siempre es de alguien menos tuya. Poner la culpa como costumbre es huir de constatar realidades que pueden no ser de tu agrado.  Además, esta manera de proceder, que no es más que la pura expresión del miedo a encontrar respuestas que puede que no te gusten, nos convierte en seres desconfiados con el mundo y con las personas, que nos mantiene en un continuo estado de alerta, basado en el miedo a que me hagan daño, que nos hace sufrir de manera innecesaria, y nos aleja de la aceptación de la responsabilidad en cada cosa que emprendemos o decimos; de esta manera, la culpa siempre será de otro… En estos casos, se hace imprescindible distinguir la culpa de la responsabilidad, así como trabajar esta última, junto con la comprensión de los acontecimientos a través de la empatía.

Pero, ¿Qué ocurre cuando buscamos justificaciones dentro en vez de fuera? Quiero decir, ¿Qué pasaría si en vez de culpar al resto del mundo de nuestras desgracias, nos culpamos a nosotros mismos?

En este caso, la culpa se convierte en vergüenza. El sentimiento de vergüenza no es más que la culpa dentro de nosotros mismos por ser quienes somos, por comportarnos como lo hacemos, y por creernos continuos creadores de todo el daño que ocurre a nuestro alrededor y a nosotros mismos, aunque ni siquiera supiésemos que había ocurrido, o que estaba sucediendo.

Cuando nos sentimos culpables, se vive en una emoción de vergüenza continua, que nos limita, nos impide experimentar, emprender, amarnos y amar a otros, ya que si yo no merezco ser amada, entonces debo pagar con algo más que amor a quién esté dispuesto a ofrecerme ese amor, en la forma de que mis modelos mentales me digan que debo de hacerlo, por una razón muy siempre, no me siento merecedora de amor, y lo convierto en una mera transacción. Esto conlleva la consecuencia de estar viviendo en un estado de miedo continuo a perder ese amor, en vez de disponernos simplemente a vivirlo de manera intensa y agradecida por ser amados y amar a la vez en ésta, nuestra vida.

En estos casos, la limpieza de la herida, no basta con la empatía, en estos casos, hay que hurgar en la herida para que afloren todos y cada uno de los modelos mentales que me limitan y me hacen sufrir…

Quizás nuestro programa mental se haya forjado a base de frases como…”todo lo haces mal”, “cómo no, tenías que ser tú”, “eres un desastre”, “no vales para nada”, “así nadie te va a querer”, “no hay quién te soporte”, “¿Quién te va a aguantar?…

Debemos primero analizar nuestro modelo mental, ¿cuál es nuestro programa mental? ¿Qué tantas cosas nos han dicho, que han terminado por hacérnoslas creer aunque sean de manera inconsciente?, ¿Cuáles de ellas seguimos repitiéndonoslas como adultos actualmente?.

Debemos coger cada uno de esos modelos mentales, cuestionarlos, derrotarlos, y cambiarlos por otros modelos mentales que no afecten a nuestra autoestima y a nuestra vida, o que nos limitan a la hora de emprender sueños porque siempre soy demasiado algo….o nunca soy lo suficientemente buena…, porque únicamente cambiando estos modelos mentales por otros positivos, nos concederemos a nosotros mismos el gran premio de dejar de sufrir ante acontecimientos que nos suceden a diario, cambiaremos nuestra actitud frente a los otros y a la vida misma, es decir, nuestro foco de atención.

Esta cura, debe ser profunda, no debemos dejar de culparnos a nosotros mismos para culpar a los otros, o al revés. Debemos comprender que sólo existen dos emociones básicas, amor y miedo. Y que a través de la empatía y la compasión se llega a la primera, y que toda emoción diferente, culpa, vergüenza, ira, rabia… nos lleva y tiene su base en la segunda, el miedo.

El camino es muy claro, el que se aleja del sufrimiento sólo es el del amor, nunca será el del miedo. El miedo solo nos mantendrá en una situación de dolor, sin control alguno sobre nuestras vidas ni sobre nosotros mismos.

Te he mostrado el camino, y éste seguirá ahí, para cuando decidas emprenderlo.

Tal vez este artículo te despierte preguntas o cuestiones.  Puedes hacer las aquí.

Un abrazo,

Macarena Mingorance

Psicóloga especializada en trastornos de ansiedad.

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2 pensamientos sobre “¿Te sientes culpable?

  1. bruno

    Por la lectura permitame el tuteo.. eres muy buena redactando los articulos y sinceramente vale la pena dedicar mi tiempo a leer los mismos. Estoy en la salida del laberinto de la mente y te felicito por la sencillez y la ayuda que das con tu pagina.
    Felicidades .. bruno aldana

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