Sin Ansiedad

Semana 2: Aprende a darle la importancia justa a las cosas

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Hola corazón!

Seguramente en estos momentos ya estás actuando en tu vida como la actriz fantástica para la que escribiste el guión la semana pasada y estás empezando a sentir cambios.

Esta semana te propondré otro ejercicio como parte del taller de la autoestima. Recuerda que los ejercicios son acumulativos, por lo que continúa poniendo en práctica lo que aprendiste en la semana 1 del taller, Reconoce tus logros y cualidades.

Esta semana aprenderás a darle la importancia justa a las cosas, aprenderás a relativizar.

¿Para qué sirve relativizar?

Relativizar supone bajar el listón del perfeccionismo excesivo, supone alejar de ti la culpa y te da la oportunidad de amarte y ser contigo mism@ más amable con tus errores y a reconocer tus éxitos con claridad.

Relativizar lo que sucede te ayudará a tener unos pensamientos más flexibles y sufrir menos ante los acontecimientos de la vida, comprendiendo que no hay una verdad absoluta y que en la realidad también intervienen otros factores. Que no todo se debe a ti, ni a tus errores, ni a acciones intencionadas del otro hacia ti.

En determinadas ocasiones  planteamos como fracasos situaciones que en realidad no lo son.  Se tratan simplemente de circunstancias o acontecimientos que se han desarrollado de una manera que no te gusta, pero que no se debe a un error que tú hayas cometido.

Esforzarte en hacer las cosas lo mejor posible es algo muy positivo para tu vida pero además es necesario que entiendas que no siempre saldrán las cosas como tú quisieras. Así se desarrolla la tolerancia a la frustración.

Suele suceder que si te esfuerzas tanto en hacer las cosas no bien, sino  “perfectas”, y no salen tal y como esperabas, asumes que se debe a algo que no has alcanzado a hacer o no has hecho lo suficientemente bien. Este es de uno de los efectos negativos del perfeccionismo y afecta directamente a la valoración que tienes de ti mism@ provocando sensación de incompetencia y culpa.

 

Haz entonces la siguiente reflexión guiándote por dos pasos:

  1. Evalúate

¿Has hecho todo lo que has podido lo mejor que has podido? Si la respuesta es “SI” , pasa al siguiente punto.

Si la respuesta es “NO”, tendrás que reflexionar sobre qué puedes hacer para solucionar tu error si aún puedes hacerlo, disculparte con las personas a quienes haya perjudicado tu error y sacarás un aprendizaje para ocasiones futuras. En esto consiste una crítica constructiva. La semana que viene trabajaremos en este aspecto con mayor profundidad.

  1. Relativiza

Si has hecho todo lo que has podido lo mejor que has podido hasta donde has podido, en este caso, tendrás que relativizar.  Para ello:

  1. a) Valora si lo que ha sucedido no es tu responsabilidad, son las circunstancias:

En ocasiones las cosas simplemente no salen bien, y no tiene porqué deberse a ti. Date cuenta que a la gente buena también le suceden cosas malas, y todo el mundo que se esfuerza ha sufrido también algún fracaso, debido a veces a las circunstancias. Unas circunstancias que muchas veces no puedes controlar a tu antojo ya que no dependen de ti exclusivamente. 

Las circunstancias son las que son, están habitualmente fuera de tu control y lo único que puedes hacer es buscar la manera de sacarles el máximo provecho y esto lo conseguirás siempre que las observes con una mente abierta, sin rigidez, sin querer imponer tu voluntad sobre ellas.  Aún así en ocasiones serán esas circunstancias las que no te permitan alcanzar tus objetivos o tal vez sean las situaciones adversas las que te permitan sacar lo mejor de ti.

Echa un vistazo a este vídeo donde el fundador de Apple explica cómo su éxito se debe a su esfuerzo tras las idas y venidas de la vida.

  1. b) Valora si lo que ha sucedido tiene que ver con la otra persona, no contigo:

El hecho de pensar que los demás se comportan de una manera determinada por ti, se llama personalización, y es un error que genera mucho sufrimiento.

Cada uno de nosotros somos fruto de unos genes, una educación, una cultura, unas vivencias y experiencias, miedos e ilusiones. Somos únicos e irrepetibles. Tú eres única e irrepetible al igual que cada una de las personas que te rodean y cada un@ se mueve por lo que más le importa, interesa, piensa o sencillamente siente y todo ello no tiene porqué relacionarse necesariamente contigo. Tú no eres responsable ni puedes actuar sobre todo lo que pasa a tu alrededor ni de los sentimientos y reacciones de los demás.

 

02-11-15-8jpgCómo se comporta cada persona es exclusivamente su responsabilidad. Tú influyes en la vida de los demás, pero no la defines. Un ejemplo de este tipo de pensamiento podemos verlo ante una ruptura: “¿qué hay de malo en mi para que me haya dejado?” , probablemente  tú tengas tantas virtudes y defectos como tu ex pareja, relativizar ante esta situación hará que tu sufras menos al entender que tu ex pareja puede haberte dejado no por tus defectos, si no por su derecho de intentar ser feliz.

En ocasiones tomamos decisiones y queremos realizar cosas que no dependen solo de nosotros. De hecho solo podemos ser responsables de aquellas acciones o proyectos que solo nos incumban a nosotros. En cuanto a las relaciones, como son cosa de dos o más personas tan solo podrás responder ante tus propias actitudes. Como ves en la imagen de la izquierda hay un área clara donde se sitúan tus responsabilidades y otra donde se sitúan las  responsabilidades de los demás. Cualquier intento por tu parte de hacerte responsable de lo que encuentras en el área amarilla te hará sentir mal, ya que los demás te defraudarán (involuntariamente) al no hacer las cosas como tú esperas. Así todo lo que hay en el área amarilla es RELATIVO.

 

Resumiendo, cuando la vida no siga el camino que quieras, aborda dos aspectos: primero atiende a las circunstancias presentes de una forma realista, constructiva y beneficiosa; y por otro lado, reflexiona sobre tu responsabilidad así como sobre la responsabilidad de los demás ante lo que sucede.

¡Aprende a darle la importancia justa a las cosas!

Espero vuestros comentarios y dudas que atenderé encantada en esta página.

La semana que viene más…

Un abrazo,

Macarena

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6 pensamientos sobre “Semana 2: Aprende a darle la importancia justa a las cosas

  1. Anabel

    Con este objetivo, llevo dos años trabajando, y me queda mucho por aprender, pero durante este tiempo, me ha ayudado en muchas situaciones, porque llegué a creerme, que todo mal, siempre era culpa mía, y no, no lo es!!!
    Gracias por el taller!!

    1. sinansiedad.es Autor

      Ánimo Anabel!!! Buena conclusión saber que solo eres responsable de algunas cosas y que la culpa no es tuya siempre. Si me permites un apunte revisa el concepto de culpa y procura cambiarlo por el de responsabilidad. De esta manera resulta todo mucho más claro.
      Saludos!

  2. MARTA

    Hola Macarena, tema muy interesante e importante de aplicar e interioridad que eso es fundamental. Determinadas circunstancias en mi vida me han llevado a personalizar y con ello como tu bien describes a personalizar y de alguna manera a sentirse atrapada en determinadas circunstancias.
    Gracias que estoy aprendiendo a no hacerlo, pues eso entre otras cosas me ha llevado a estar a la defensiva considerándome atacada sin motivo, y a juzgarme más de lo debido y es una mala situación. Es un trabajo el no tomarse las cosas personalmente, pero es muy liberador por otra parte, aunque es difícil a veces no hacerlo, al menos para mi, paso a paso.

  3. Martita Gpnzalez Garrodo

    Hola Macarena, ¿enviaste el tema de la tercera semana? A mi no me ha llegado o a lo mejor lo borre por eroor upss
    buen dia

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