Sin Ansiedad

Cómo aumentar la confianza en ti mism@

Hola de nuevo corazones!

autoconfianza1Una de las primeras consecuencias de la ansiedad es la pérdida de la confianza en uno mismo y en las propias capacidades.

La ansiedad te sume en la incertidumbre de no saber en qué momento tu cuerpo o tu mente van a empezar a descontrolarse, provocando que ya no confíes en ti y en tus propios recursos para afrontar cualquier situación. De ahí aparecen muchos miedos exagerados, como por ejemplo el miedo a hacer el ridículo, a no ser aceptados, a que no nos entiendan…

Esta falta de confianza es una de las primeras consecuencias de la ansiedad pero al mismo tiempo es lo primero que tenemos que recuperar si queremos salir de ella.

Claro…es muy fácil decirlo ¿no? Pero… ¿Cómo lo hago? ¿Cómo consigo valorarme más y aumentar la confianza en mi mism@?

Pensar en ello no nos hará más fuertes pero si que podemos hacer algunas cosas al respecto.

Como siempre, el movimiento se demuestra andando no rumiando sobre el problema, de manera que voy a proponerte algunos recursos que puedes implementar en tu vida poco a poco y que tendrán efectos muy positivos sobre ti.

  • Cuida tu aspecto y tu vestimenta.

Es más fácil sentirse bien contigo mism@ cuando te arreglas y te pones guap@. Aunque sea para ir a la compra o llevar a los niños al cole y no digamos ya a para ir  a trabajar o a un evento. Saber que tienes buen aspecto te hará sentirte automáticamente mejor contigo mism@ ¿o es que no te sientes mejor cuando acabas de salir de la pelu o cuando te pones ese vestido que te gusta tanto? Además si tu aspecto es positivo y saludable tu comportamiento será más abierto y tu trato más cercano con lo que recibirás una buena respuesta de las personas que te rodean con una mirada o una sonrisa y todo ello contribuirá a que te sientas más confiad@ en tus relaciones y en tu capacidad responder a ellas. Ten muy presente que el objetivo no es caerle mejor a los demás sino ganar confianza en ti mism@ y de ahí el segundo punto.

  • No te compares con los demás.

Si lo haces habitualmente sepas, que éste es un juego que nunca ganarás. Los nenúfares más bellos no son los que tienes fuera de tu alcance sino aquellos que tienes más cerca, los que están en ti. Por lo tanto haz una lista de tus puntos fuertes, de aquello que te gusta de ti, de aquello que forma parte de tu esencia y mantén la lista cerca de ti, llévala contigo a todas partes para recordarte cuando lo necesites lo fantástica que eres.

  • Rompe tus límites

Tú mejor que nadie sabes qué es lo que estás dejando de hacer a causa de la ansiedad. Haz tu propia lista y define pequeñas metas de superación. Cuando digo pequeñas me refiero a hechos o situaciones que realmente te veas capaz de realizar, se trata de tener éxito, no una frustración más por ello las metas tienen que ser pequeñas y bien definidas. Al conseguir estas metas te sentirás más confiad@, optimista y esperanzad@ , tendrás pruebas de realidad de tus capacidades  y descubrirás  que eres capaz de hacer mucho más de lo que pensabas y pronto te descubrirás haciendo cosas que antes pensabas imposibles. Recuerda…pasito a pasito, se recorre un largo camino.

  • Celebra tus éxitos

Cada vez que alcances un logro o tengas un éxito en el día CELEBRA!!! No quiero decir que hagas un fiestón cada día o varias veces al día pero si que puedes hacerte un regalo en forma de helado o de una salida al cine o una cena especial, cualquier cosa placentera y alegre para ti…tal vez un simple…Bien!!! Lo conseguí!!! Esto te llevará a un estado de logro y positividad que querrás repetir.

  • Haz algo de deporte

Hacer deporte de forma habitual no solo genera endorfinas que te hacen sentir bien son que además te proporciona una forma sencilla de superarte cada día un poco más a ti mism@ y poder observar tu evolución. Te sentirás más fuerte, capaz y confiad@.

  • Cuida tu lenguaje corporal

El lenguaje corporal tiene línea directa con lo que sentimos. ¿Qué pensamos cuando vemos a una persona con los hombros caídos y cabizbaja? Seguramente estará triste o preocupada. Si esa misma persona se enderezase y mirase al frente sus sentimientos tardarían muy poco en desaparecer y ser sustituidos por otros mejores. Haz la prueba tu mism@ . Revisa y corrige  tu postura corporal 4/5 veces al día a ver qué descubres. Te sorprenderán los cambios de estado de ánimo que vas a sentir.

  • Rodéate de personas que te apoyen

Acércate a personas que te faciliten el buen humor, que te apoyen y valoren por lo que eres, tal vez no te entiendan al 100% pero eso es en sí mismo una utopía. Aprovecha tu tiempo social para recoger buenos feedbacks y aléjate de aquellas personas que te depriman o te critiquen de forma constante. Estás tratando de aumentar la confianza en ti mism@ y ese tipo de personas no te van a ayudar en tu misión. En tus manos está escoger con quien prefieres relacionarte.

  • Mírate en el espejo y sonríe.

Muchos estudios que exploran la teoría de “retroalimentación facial” sugieren que las expresiones del rostro de una persona pueden causar que su cerebro registre o intensifique ciertas emociones. Así que si te miras en el espejo y sonríes todos los días, te sentirás más feliz contigo mismo y por lo tanto tendrás más seguridad. Además, te sentirás más contento con tu apariencia y aprenderás a querer tu cuerpo. En general, otras personas devuelven la sonrisa cuando uno les sonríe, así que no solo te sentirás más feliz al sonreír, sino que te sentirás más seguro de ti mismo debido a la respuesta positiva de otras personas.

Pon estos ocho puntos en práctica pasito a pasito. No te exijas demasiado. No se trata de pasar de un extremo a otro de la noche a la mañana, sino de ir venciendo y derrotando resistencias pequeñas pero todos los días. Recuerda un poco sin importancia, más otro poco sin importancia, más otro poco sin importancia… acaba siendo mucho. La impaciencia, el querer ir demasiado rápido te llevan a exigirte demasiado, con lo que al final no cumples con lo que te has propuesto, te frustras y abandonas. Así que pasito a pasito ok? Hoy además os dejo un pequeño relato de Rosa Maria Roé que nos habla de la importancia de ser nosotros mismos, y de poder crecer siendo quienes somos. Cada uno tiene su esencia y debe recuperar su fuerza interna para poder sacar lo mejor de sí mismo.

rosa blancaLa Rosa Blanca

En un jardín de matorrales, entre hierbas y maleza, apareció como salida de la nada una rosa blanca. Era blanca como la nieve, sus pétalos parecían de terciopelo y el rocío de la mañana brillaba sobre sus hojas como cristales resplandecientes. Ella no podía verse, por eso no sabía lo bonita que era.
Por ello pasó los pocos días que fue flor hasta que empezó a marchitarse sin saber que a su alrededor todos estaban pendientes de ella y de su perfección: su perfume, la suavidad de sus pétalos, su armonía. No se daba cuenta de que todo el que la veía tenia elogios hacia ella.
Las malas hierbas que la envolvían estaban fascinadas con su belleza y vivían hechizadas por su aroma y elegancia.

Un día de mucho sol y calor, una muchacha paseaba por el jardín pensando cuántas cosas bonitas nos regala la madre tierra, cuando de pronto vio una rosa blanca en una parte olvidada del jardín, que empezaba a marchitarse.

–Hace días que no llueve, pensó – si se queda aquí mañana ya estará mustia. La llevaré a casa y la pondré en aquel jarrón tan bonito que me regalaron.
Y así lo hizo. Con todo su amor puso la rosa marchita en agua, en un bonito jarrón de cristal de colores, y lo acercó a la ventana.- La dejaré aquí, pensó –porque así le llegará la luz del sol. Lo que la joven no sabía es que su reflejo en la ventana mostraba a la rosa un retrato de ella misma que jamás había llegado a conocer.

-¿Esta soy yo? Pensó. Poco a poco sus hojas inclinadas hacia el suelo se fueron enderezando y miraban de nuevo hacia el sol y así, lentamente, fue recuperando su estilizada silueta. Cuando ya estuvo totalmente restablecida vio, mirándose al cristal, que era una hermosa flor, y pensó: ¡¡Vaya!!
Hasta ahora no me he dado cuenta de quién era, ¿cómo he podido estar tan ciega? La rosa descubrió que había pasado sus días sin apreciar su belleza. Sin mirarse bien a sí misma para saber quién era en realidad. 

Ahora es tu turno! Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mírate a ti mism@.

No hay posibilidad de que seas otra persona.

Puedes disfrutarlo y florecer regad@ con tu propio amor, o puedes marchitarte ahogad@ en el desconocimiento de tu propia esencia… 

Si queréis leer algo más sobre los síntomas del estrés podéis leer: ansiedad y crecimiento personal y autoexigencias, explorando sentimientos que te hacen daño

Como siempre estoy deseando leer vuestros comentarios y sugerencias.

Ah! y si todavía no tienes tu “Guía para afrontar la ansiedad. 10 Recursos imprescindibles”. Suscríbete.

Macarena Mingorance

Psicóloga

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.